Creo en la dimensión pedagógica de la dirección más que en ninguna otra cosa.

Mediante la clase grupal —orquesta, banda, coro— se adquieren herramientas técnicas, auditivas, sociales, personales y artísticas.

01.

El punto de partida

En 2023, el afamado violinista libanés de ascendencia armenia Ara Malikian afirmó que el “80% de los directores de orquesta no son muy buenos” y, en un podcast hace escasos días, volvió a decir que “los directores de orquesta no sirven para nada”, ya que “una orquesta medianamente buena no los necesita”.

Evidentemente, hace 3 años esto ya me dio que pensar y ahora, aprovechando la coyuntura de mi nuevo blog en mi web, me decidí a reflexionar sobre esta cuestión.

02.

Una visión sesgada

En primer lugar, tengo más que claro que el señor Ara Malikian se dedica a un plano del panorama musical que no comparte prácticamente objetivos con el mío; que su visión es muy sesgada y que en ningún momento este señor ni conoce ni quiere conocer las diferentes dimensiones del prisma de la dirección. De bandas, obviamente, ni hablemos.

También tengo la seguridad suficiente de que esto no vaya a leerlo él aunque me haya permitido (en un alarde de autoestima) llamar a este artículo “estimado Ara Malikian”. Pero ya me conocéis.

03.

Estoy de acuerdo en que las agrupaciones musicales de alto nivel artístico y profesional (no solamente las orquestas), no necesitan un director o directora cuando interpretan repertorio conocido por ellos (obras canónicas del repertorio) que además para ellos son de dificultad intermedia, con escasos cambios de tempo o de textura, etc.

04.

El porcentaje pequeño de qué es dirigir

Pero esto es una visión muy particular, un porcentaje realmente pequeño de qué es dirigir y de qué es ofrecer música en general. Al señor Ara Malikian poco le importa que existan agrupaciones amateur, formativas, vocacionales… pero tampoco le interesa mucho que se interprete repertorio de los siglos XX y XXI cuya complejidad rítmica y textural necesite una figura externa a la agrupación (incluso con grandes profesionales) para organizar el ensamblaje métrico (y de muchos más parámetros).

Formación

Agrupaciones amateur, vocacionales y formativas también forman parte del mapa musical.

Ensamblaje

Dirigir también es organizar el tempo, la textura, la escucha y los parámetros del conjunto.

Repertorio

La complejidad rítmica y textural del repertorio contemporáneo exige una figura externa.

05.

Deduzco de igual manera que tampoco le gusta a este señor (teniendo en cuenta su clara vocación como solista y los períodos no tan largos donde fue concertino) que haya alguien que le diga lo que debe hacer. Valido su criterio profesional. También el de los directores que haya tenido. Así es la vida.

06.

La dimensión pedagógica

Al señor Ara Malikian poco le importa mi trabajo. A mí, a decir verdad, tampoco me influye demasiado el suyo. Y así debe ser: creo en la dimensión pedagógica de la dirección más que en ninguna otra cosa. Mediante la clase grupal (orquesta, banda, coro) se adquieren muchísimas herramientas del desarrollo musical a nivel técnico, auditivo, social, personal y artístico.

En otra ocasión hablaré más en detalle de cómo se denosta la figura del director de agrupaciones amateur o de formación. Mientras tanto, apostaré por no poner barreras al espectro musical. Mejor dicho, en eliminar las que otros ponen.

¿Y TÚ QUÉ OPINAS?

El debate sobre la dirección musical no va de defender cargos, sino de entender funciones. Me interesa tu perspectiva.

8 respuestas

      1. Hola, Borja!

        Sin contradecir ni una coma de tu post: yo no definiría su opinión como «sesgada» (aunque así lo sea).
        Bajo mi punto de vista, es una opinión irresponsable y peligrosa.

        Bastante trabajo nos cuesta a los músicos explicar lo necesario que es «el del palito»…
        Por alguna razón que desconozco, existe una tendencia entre una parte del público general a creer que el director/a «no sirve para nada».

        Me llama mucho la atención cuando, en mi experiencia personal, al explicarlo se desconfía del músico con argumentos como «¿Qué dices?! pero si casi nadie le mira!» o «Pues las xarangas no tienen director…».
        Te obligan a profundizar en explicaciones que se ramifican en muchas cuestiones cada vez más amplias para acabar muriendo en «criterios artísticos», «fraseos», «texturas», etc.
        Un montón de conceptos demasiado «abstractos» para el público sin formación musical que provoca miradas y pensamientos de «a mi no me engañas con tus chorradas de artistilla».

        Falta mucha pedagogía respecto al tema y mucha difusión.
        Y lo de este señor es remar a la contra…
        Buen trabajo, espero que al menos le merezca la pena.

        1. Adrián, bienvenido. Muchas gracias por tu comentario. La verdad que falta mucha pedagogía “a pie de calle”. No podemos hacer mucho contra la gran visibilidad que tienen los personajes públicos.

  1. Una declaración así viniendo, en teoría de un profesional, es un poco fuerte. Desde mi punto de vista, nada profesional.
    Tira por la borda todo el trabajo, estudio y esfuerzo que todo músico trabaja desde pequeño y durante toda la vida. Una falta de respeto hacia esta profesión, hacia los músicos, y hacia los directores.

    A su vez, es una declaración nada sorprendente cuando ha adquirido un personaje en el que, como bien explica éste artículo, no permite que un director le diga cómo tiene que tocar.

    Le invito a que toque con una agrupación profesional sin director, a ver qué pasa.
    Como todo grupo o asociación, se necesita de un líder para que ponga en orden todas las ideas y que no haya discrepancias entre los integrantes.

    Que dirija él, quizás así valorará la figura de un director. Quizás.

  2. https://youtu.be/sm3lJshhWN4?is=j9Y4xW1sz2KjNkJj

    Mestre!!! Ací en este debat crec que fa falta que el lector conega exactament les declaracions de Malikian. Està parlant de directors de orquesta professionals i jo que he estat sentat en l’atril 20 anys…..hi han moltes coses que te raò. També hi ha que valorar que el podcast es un rollo humorístic….. La meua opinió és que la feina de un director de una banda amateur es una feina molt diferent a la de un director de orquestra profesional i que batuteros hi han molts i directors molt poquets. Un abraç

    1. Hola, Tomàs. També en referisc a les seues declaracions de fa uns anys. Amb la seua visibilitat és perillós que faça declaracions així al gran públic.

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